El carcinoma de esófago es una enfermedad afortunadamente poco frecuente, es la novena enfermedad maligna en el mundo y causa el 2% de las muertes producidas por cáncer. En México ocupa el 5o lugar de tumores malignos en global y en hombres el 3er lugar y en mujeres el 2do lugar. La mortalidad en México es de 5 por 100,000 habitantes.
En cuanto a la causa hay varios factores ambientales y dietéticos (como carencias de cinc y molibdeno, Vit A y C) poco conocidos que se han relacionado. El consumo de alcohol y tabaco aumenta el riesgo hasta 44 veces y el factor principal que causa el adenocarcinoma esofágico es el Esófago de Barrett que se produce en 10-15% de los casos de Enfermedad por Reflujo Gastroesofagico. La transformación maligna del esófago de Barrett es curable si se detecta en fase temprana.
Los hombres tienen 7-10 veces más riesgo que las mujeres y generalmente se presenta entre los 50 y 70 años de edad con una incidencia máxima a los 60 años de edad. El síntoma principal es la disfagia (dificultad o dolor al deglutir) pero en estadios iniciales puede no causar síntomas y puede diagnosticarse por endoscopia. En 60% de los casos los síntomas parecen ya en forma tardía, cuando ya hay diseminación. La ultrasonografía endoscópica puede usarse para predecir el estadio del tumor en 80-90% de los casos.
La cirugía es la clave del tratamiento y debe ser combinada con quimioterapia y radioterapia, aunque en la mayoría de los casos desafortunadamente se diagnóstica ya en estadios muy avanzados y poco puede ofrecerse. Sólo alrededor de 30-40% de los cánceres de esófago son resecables. La sobrevida a 5 años se ha informado que oscila entre el 40-75%. En méxico sólo 33% de los casos son resecables.