Los quistes son acumulaciones de líquido en el hígado generalmente únicos (pero pueden ser múltiples) que pueden congénitos, hereditarios, por traumatismos, de los conductos biliares o parasitarios. Generalmente no dan síntomas a menos que sean muy grandes y se diagnostican accidentalmente cuando se realiza algún ultrasonido o tomografía. Cuando son muy grandes y causan afección del hígado o molestias importantes puede ser necesaria la cirugía. Cuando se requiere cirugía esta varia de acuerdo con el tipo de quiste y su localización pudiendo realizarse exceresis y destechamientos (por laparoscopia o en forma convencional) o hepatectomía (resecciones de parte del hígado).
Los abscesos del hígado son acumulaciones de pus generalmente por amibas, pero pueden ser por bacterias. Pueden ser únicos o múltiples. Los síntomas son generalmente fiebre, dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen, nausea, vomito, ataque al estado general y puede haber coloración amarillenta de tegumentos. El diagnóstico es de sospecha clínica y se corrobora con estudios de imagen como ultrasonido y tomografia requiriéndose de biopsias y toma de cultivos las cuales pueden hacerse por punción. El tratamiento en la mayoría de los casos es médico con antibióticos y antiamibianos pero puede llegarse a requerir drenaje quirúrgico, el cual puede ser abierto por cirugiota convencional, laparoscopico o por punción con aguja.
Caso clínico. Drenaje de absceso hepático por laparoscopia